Según afirma la viuda de este escritor argentino María Kodama en el periódico LNE (La nueva España), su marido, de estar vivo, no habría estado de acuerdo con la deformación del lenguaje de los mensajes de texto y no utilizaría las nuevas tecnologías.
Kodama preside la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, una entidad con la que pretende difundir la vida y la obra de su marido, rendirle homenaje para que "esté presente" y luchar contra los mitos que rodean su figura. De hecho, ayer en la UIMP pidió ayuda a los periodistas para acabar con algunas imprecisiones que aparecen en internet y en algunos buscadores.
En concreto, Kodama se refirió a un error repetido en numerosos foros: el título del cuento «El jardín de senderos que se bifurcan», que a menudo se cita como «El jardín de los senderos que se bifurcan». Y advirtió de que justamente ese error molestaba mucho a su autor, que explicaba que contradecía la esencia del relato, pues el artículo determina un número de senderos cuando éstos debían ser infinitos. "Es un error que Borges se esmeraba en hacer notar" señaló Kodama, quien incidió en que su marido pensaba que quienes usaban mal el título del cuento revelaban que en realidad no lo habían leído ni lo habían tenido en sus manos.
Este ejemplo sirvió a Kodama para pedir que se compruebe la información que aparece en Internet y demandar que alguna instancia controle que los datos que se ofrecen sean correctos. "No sé quién, pero tendría que hacerse un chequeo porque Internet es utilísimo y es una arma de enseñanza fascinante que atrae a mucha gente" indicó la viuda de Borges.
Para terminar, Kodama insistió en el problema que crean esas informaciones erróneas. Afirmó que si Borges tuviera a su disposición las nuevas tecnologías no las emplearía. Según comentó Kodama, "Borges no tenía televisión y la única vez que se sentó ante un aparato fue cuando el hombre llegó a la Luna".
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